lunes, 9 de febrero de 2009


Recuerden que el verdadero líder es aquella persona que es seguida por otras con gusto y confianza. Si el líder no tiene confianza en si mismo, sus seguidores no tendrán sentido de compromiso. Serán como ese niño a quién Billy Graham le preguntó cómo llegar a la oficina de correos más cercana y, cuando el niño se lo dijo, el Dr. Graham le dio las gracias y a su vez le dijo: “Si deseas ir esta tarde al Centro de Convenciones, me escucharás explicar a la audiencia cómo llegar al cielo” El niñito muy pensativo le replicó, ""No creo que vaya a ir - usted no sabe ni siquiera cómo llegar a la oficina de correos!” En el discurso de Arlene Lenarz en una reciente “Reunión Cumbre” dijo: El liderazgo empieza en el corazón, no en la cabeza. Tu puedes amar a las personas y no ser líder, sin embargo no puedes ser líder si no amas a las personas, y tiene razón. Tu debes querer a las personas para llevarlas al éxito. Nuestra Compañía necesita más líderes como ustedes, quienes utilizan su influencia en el momento correcto y por las razones justas, quienes caminan hacia el éxito como verdaderas líderes y continuamente están buscando las mejores opciones - no las más fáciles. Necesitamos líderes que agreguen valor tanto a las personas como a la empresa que representan, que trabajen para el beneficio de los demás y no solamente para el propio, que inspiren y motiven en lugar de intimidar y manipular, que se interesen por los problemas de las personas y que estén cerca de Dios para que El pueda ayudarlas a resolver dichos problemas y que vivan con un compás moral que apunte a la dirección correcta sin importar los obstáculos. (Leadership Conference ‘95)"

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